Si tienes dudas sobre qué pinceles comprar o cuáles utilizar dependiendo de los materiales, lo que vayas a pintar y su soporte, esta es tu guía.
Los tipos de pinceles que hay y para qué sirve cada uno
Los pinceles son una herramienta esencial desde hace siglos, y durante todo este tiempo han evolucionado y desarrollado en cuanto a material, forma, tamaño y calidad, llegando a usarse para todo tipo de ámbitos y en todo el mundo.
Desde pintura artística hasta la limpieza, pasando por caligrafía, cosmética… y mucho más.
¿Qué tipo de pincel elegir: natural o sintético?
La ventaja de tener este amplio abanico es la posibilidad de escoger entre un montón de opciones, pero nos supone muchas veces un problema, pues hay tantas variedades que no tenemos claro cuál debemos usar y cómo.
En primer lugar, podemos empezar categorizándolos en dos grupos: naturales y sintéticos.
Los pinceles naturales, como su propio nombre indica, están fabricados con cerdas de origen animal, como pueden ser de ardillas, ponis, cabras, cerdos o bueyes. Su capacidad de absorción es muy alta y son suaves y aplican las pinceladas de manera uniforme. Su principal ventaja es que son muy resistentes; se conservan mejor tras los usos que otros tipos.

Los pinceles sintéticos antes no tenían muy buena fama por estar hechos de materiales que resultaban demasiado plásticos o de mala calidad, con trazos que dejaban marcas y no absorbían la humedad.
Nada más lejos de la realidad, hoy en día los pinceles sintéticos no tienen mucho que envidiarle a los naturales. Existen imitaciones de pelo de animal tan fieles a la realidad que solo los expertos podrían apreciarlo. Ahora su durabilidad es incluso mejor, pues son menos propensos a la rotura o deshilacharse, además de que difícilmente se deshacen en contacto prolongado con químicos.
Ambos pinceles son aptos para cualquier tipo de técnica. Ahora, una elección entre estas dos opciones depende más de la ética y moral personal que por cuestiones de calidad.

Formas de pinceles: ¿cuál usar según el trazo que necesitas?
En segundo lugar, los podemos clasificar por su forma:
Pinceles redondos: uno de los más comunes para todos los ámbitos. Cuentan con una virola redonda desde la que sale el pelo, terminando en una punta que puede estar más o menos afilada en cada caso.
Con ellos podemos crear diferentes trazos, variando la presión que ejercemos sobre él cuando trabajamos.
Su versatilidad les hace aptos para cualquier técnica, tanto para detalles como para cubrir grandes áreas.
Pinceles planos: también muy comunes. Su virola es plana, desde la que sale el pelo y termina también en una punta cortada en recto. Existen de muchos tamaños, siendo esta forma la que más opciones tiene. Dentro de la misma categoría podemos considerar las paletinas y brochas. Pinceles planos en formato grande.
Ideales para pintar con técnicas de óleo y acrílico, barnizar y cubrir zonas amplias.
Pinceles lengua de gato: una férula más ancha, semiplana y el pelo termina en una punta redondeada, afilada y a la vez ancha. Parecido a una lengua, de ahí su nombre. Combina las características de los redondos y los planos en un único formato.
Populares en el uso de acuarela pero aptos también para óleo y acrílico.
Su forma es muy útil para crear degradados y pinceladas suaves.
Pinceles biselados o angulares: se caracterizan por su forma en ángulo. Suelen ser planos, con la punta triangular ascendente hacia uno de los lados. Se usan para perfilar, crear planos y crear trazos cortos y precisos en cualquier técnica. Sus cerdas duras permiten trazos gruesos y el uso de pinturas muy espesas por lo que es ideal para óleo.
Pinceles de precisión y filetear: de forma redondeada, que pueden tener una salida muy larga del pelo, o, por el contrario, muy corta.
Su característica común es que son extremadamente finos para poder aplicar los más pequeños detalles.
Se usan para delineados, detalles y modelismo. Comúnmente con pinturas de base al agua.
Pinceles abanico: su peculiar forma le otorga el nombre. Su punta abierta y plana, en forma de semicírculo, cuenta con una pequeña cantidad de pelo larga.
Se usan para crear capas finas y efectos, sobre todo. Ideales para texturas en paisajes.

Pinceles según la técnica: óleo, acrílico, acuarela y más
Por último, se diferencian dependiendo de la técnica para la que sean útiles. Algunos pinceles sólo están indicados para ciertas pinturas por la composición de sus cerdas o por la largura de su mango.
Pinceles de óleo: sus mangos son largos, para poder pintar en el lienzo tomando cierta distancia, ya que lo normal es que sean formatos medianos o grandes. Es habitual que sean de cerdas naturales, aunque también los hay sintéticos. Necesitan de pelo con la suficiente fuerza para mover pintura espesa y que resista los disolventes necesarios para su limpieza.
Pinceles de acrílico, gouache y témpera: su mango puede ser corto o largo. A veces también son válidos para óleos. Sus características son parecidas. Se recomienda que el pelo sea sintético, ya que la pintura acrílica eliminan los aceites naturales del pelo de animal.
Pinceles de acuarela: de mangos cortos para un mejor control, puesto que se trabaja más de cerca al papel y sobre una mesa horizontal. Su pelo es abundante y con buenas propiedades absorbentes para controlar la cantidad de agua. Tanto sintéticos como naturales son una buena opción, destacando los de Petit gris o ardilla.
Siguiendo estas tres pautas podrías escoger tu pincel ideal. Esperamos que esta guía te ayude a crear tu surtido de pinceles.
Nuestra recomendación, si estás empezando, es que tengas varios pinceles de diferentes tipos hasta que encuentres el que mejor se adapte a tus necesidades, o un set con diferentes opciones para que tengas donde escoger.
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