Al igual que con el óleo, con el acrílico puedes utilizar múltiples médiums para modificar el tiempo de secado, la textura, la consistencia, dar efectos y mucho más; y harán de tus obras proyectos mucho más interesantes y ricos.
Estos son algunos de los más destacados:
- Retardadores de secado: uno de los principales problemas al trabajar el acrílico es la rapidez con la que se seca, algo que se puede solucionar con un médium para retardar el secado, prolongar el tiempo de trabajo y conseguir una consistencia más fluida y transparente. Gracias a esto, se pueden conseguir transiciones más suaves entre tonos y gradaciones de color, además de veladuras para un efecto más luminoso y una mayor sensación de profundidad.

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- Médiums de acabado: la pintura acrílica estándar tiene acabados satinados una vez seca, pero se pueden conseguir acabados de brillo o mate o diferentes médiums. Al mezclarlo con tu pintura en estado líquido, aporta volumen, mejora la fluidez, facilita la aplicación y aumenta o reduce el brillo del color final cuando están secos.
- Médiums en gel: son un poco más espesos, pero con las mismas propiedades que los médiums de acabado. No modifican la consistencia, pero si aporta más cuerpo para poder mezclar y aplicar.
- Médiums para veladuras: aumentan la elasticidad de la película de pintura y le aportan transparencia para poder crear capas. Es de color blanco cuando está líquido, pero se torna incoloro y transparente cuando se seca, formando una capa resistente al agua.

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- Médiums espesantes o estructurantes: para aportar una consistencia más espesa y densa a la pintura. Se pueden moldear y dar una apariencia tridimensional, lo que es especialmente útil para crear texturas o efectos escultóricos en la pintura. Mezcla en pequeñas cantidades con cuidado de no excederte, ya que esto dará lugar a una pintura con aspecto gomoso y ya no se podrá utilizar. El medium estructurante, por el contrario, se aplica sobre la base antes de pintarla, lo que permite una mayor versatilidad al planificar la obra.
- Médiums de alisado o vertido/pouring: si, por el contrario, quieres una pintura muy fluida para técnicas como el pouring necesitarás un médium alisante, que aumenta la elasticidad sin modificar sus propiedades. Es autonivelante e incoloro cuando se seca, aunque reduce el brillo.
- Médiums de efectos especiales: para conseguir efectos como crear reflejos nacarados, de glitter, metalizados efectos plateados, iridiscentes o de brillo en la oscuridad.
- Médiums de textura: crea efectos de textura con otro tipo de médiums como estuco cerámico, textura de arena, perlas de vidrio, piedra pómez y mucho más.
Si aún no los has probado, no te arrepentirás de hacerlo. ¿Los conocías todos?










