Es habitual el desconocimiento acerca del uso de los colores tierra en pintura y dibujo. Se tiende a pensar que van a ensuciar nuestra obra, lo cual es cierto si no los aplicamos correctamente.
Si, por el contrario, controlas su aplicación, se pueden convertir en tus mejores aliados.
Estos colores desaturados pueden llegar a ser muy útiles para ejercicios específicos como retratos y colores, piel en general, paisajes, bocetos y más.
¿Cuál es el origen de los colores tierra?
La importancia de estos pigmentos en la paleta de un artista no sólo radica en su color y estabilidad, también son especialmente valiosos por su delgadez, capacidad de pigmentación y transparencia.
Los colores tierra, siena y ocres son producidos generalmente con pigmentos extraídos de la tierra, aunque también se crean a partir de mezclas de otros pigmentos y óxidos.
Su empleo se remonta al arte rupestre.

¿Cómo clasificamos los colores tierra?
Podemos clasificarlos por su origen:
- Sienas: tierras muy delgadas y traslúcidas a causa de la sedimentación y cantidad de silicatos del terreno. Permite crear veladuras muy luminosas. Ideal para paisajes.
Tienen una muy buena estabilidad y permanencia.
Existen sienas de diferentes tonalidades (rojas, naranjas, amarillas…) y tostadas.
Los podemos simplificar en cuatro tipos:
- Siena natural.
- Siena tostada.
- Sombra natural.
- Sombra tostada. - Ocres: reciben su color del hidróxido de hierro de la superficie de la tierra. Pueden ser extraídos de manera natural o procesados. Contienen una mezcla de arcilla, que dependiendo de la región donde proceda puede cambiar de composición.
Esto influye en la apariencia de los colores y cómo refractan la luz. Pueden ser muy opacos o más traslúcidos y aterciopelados.
Extremadamente resistentes a la luz. - Óxidos: fabricados artificialmente. Son muy similares a los ocres pero mucho más cubrientes; no tienen como característica la translucidez, pero son considerablemente refractantes. Existen en mucha variedad de tonos.
- Tierras verdes: no tan comunes como las otras tierras, pero igual de útiles. Se obtienen de zonas donde hubo mar o se obtienen mezclando ftalocianinas u otros pigmentos verdosos con ocres. Producen unas tonalidades grisáceas, perfectas para representar piel y dar sombras.
- Sombras y sepias: con las mismas características que los ya mencionados anteriormente, que pueden variar su gran riqueza tonal. Su cualidad principal es su vibración, que enriquece enormemente nuestros cuadros.

Aunque puedas comprar estos colores tierra directamente preparados, en tubo, godet, lápiz o barra, puedes lograr tonos muy similares o iguales mediante la mezcla de los colores primarios en diferentes proporciones.
Siempre es recomendable probar a hacer tus propias mezclas para conseguir el color exacto que buscas y así aprender más sobre el espectro de colores.
Algunos consejos sobre el uso de los colores tierra:
- Comienza con una paleta pequeña. Si eres principiante es mejor ir poco a poco descubriendo lo que te funcione mejor. Incluye colores como Siena Natural, blanco, negro y los primarios.
- Experimenta con ellos. Es posible que no te guste el resultado, sigue practicando. El error también forma parte del proceso creativo.
- Observa a tu alrededor. Verás más tonos tierra que nunca.
- Investiga sobre otros artistas. David Hockney, Frida Kahlo, Gauguin, Picasso o Cennini son algunos de los muchos que incorporaron estos colores a sus paletas.

Productos relacionados con este post
¿Quieres dar rienda suelta a tu creatividad? ¿Quieres saber qué productos hemos mencionado en este post? Aquí los tienes:










