El Origen del Azul Klein
¿Se puede registrar un color? La respuesta es no. No se puede registrar un color, pero sí un pigmento o cualquier obra gráfica, literaria, académica o musical, por ejemplo.
Esto es lo que hizo Yves Klein, el hombre que pintó el mundo de azul.
Su vida ya iba encaminada hacia el arte, pues sus padres siempre se dedicaron a la pintura, pero no fue hasta que conoció a Claude Pascal y Armán Fernández, los que le enseñaron este mundo e inculcaron su valor, que empezó a interesarse por este ámbito.
Antes de entregar su vida a lo artístico, su formación estaba ligada a las artes marciales. Los pensamientos de Klein seguían filosofías orientales y el Zen. Por ello, muchas de sus acciones estaban relacionadas con esto: no pintar con pinceles por ser demasiado “impersonales”, crear obras simbólicas o incluso pensar que algunas cosas serían arte por el mero hecho de que él las tocara.
Comprendió el poder de la imaginación a través de la idea, la forma y, sobre todo, el color.

El artista se propuso “liberar al color de la prisión que es la línea” y, motivado por este objetivo, se centró en las obras monocromáticas, la única forma de pintura que, para él, “permitía hacer visible lo absoluto”.
Sus primeros trabajos consistían en obras monocromáticas, con presencia de varias tonalidades y colores como rosa, dorado y azul.
En la búsqueda de la inmaterialidad y el infinito, el color azul ultramar era su favorito y con el que mejor conseguía su propósito. Pero no era suficiente, lo consideraba plano e inestable. Quería una pintura que conservase la magia, el brillo y la profundidad del cielo.
Tal fue la fijación, que el artista, junto a Edouard Adam, fabricó una nueva tonalidad de azul: el International Klein Blue (IKB).

Propiedades de este Color
El origen de este color venía derivado del Lapislázuli, una piedra semipreciosa muy difícil de extraer que se encontraba principalmente en Afganistán, donde se machacaba y se convertía en pigmento para trasladarlo en barco. Su precio superaba al oro. Incluso el pintor Johannes Vermeer endeudó a su familia para poder pintar con este pigmento.
Tras mucha investigación consiguen desarrollar un aglutinante que suspendía las partículas del pigmento, el Rhodopas M, creando una textura inigualable y muy peculiar, pues permitía que el color mantuviera su intensidad cromática, dando lugar a un color único en su especie.
El nuevo tono se convirtió en casi el único que utilizó. Se volvió el sello de identidad de Yves Klein.
Dio comienzo a su era Blu y empezó a exponer sus primeras obras completamente monocromas.

Para algunos expertos, las pinturas sin profundidad de Klein y la obsesión con el vacío eran expresiones de la amenaza de un holocausto nuclear. Para él, era absolutamente necesario darse cuenta de que vivían en la era atómica, en la que toda la materia física podría desaparecer en cualquier momento.
Y como el artista dijo una vez: "Al principio no hay nada, luego hay un profundo vacío y después de eso una profundidad azul".
“Antropometrías” fue una de sus intervenciones más famosas, en la que mujeres desnudas utilizaban su cuerpo como pincel para plasmar siluetas en un enorme lienzo. Prefería no utilizar pinceles para evitar cualquier rastro a la hora de aplicar la pintura y así, hacer del color lo más importante en sus obras. Muchas de ellas se convirtieron en auténticas performances.
También destacó por sus trabajos “inmateriales”, que consistían en espacios vacíos que intercambiaba por oro, haciendo una simbología del trueque entre el máximo valor material y el mínimo. Enfrentaba la naturaleza con el fin de enriquecer su obra y su concepto.

A pesar de su corta vida, es considerado uno de los artistas conceptuales más innovadores y reconocidos del siglo XX, además de ser la primera persona en la historia que registró legalmente un color.
Gracias a este hecho, muchos otros han podido crear y registrar sus propias tonalidades. La creatividad de los humanos es algo que siempre va a desafiar los límites, y gracias a esta cualidad tan importante, logramos llenar la vida de mucho significado, reinventando el mundo una y otra vez y dejándolo teñido de infinidad de colores.










